En el momento justo en que Brihana daba una vuelta, Brith extendió su mano y la tomó con firmeza. El contacto fue inesperado, y Brihana, al sentir la familiaridad de su toque, supo inmediatamente que no era Esteban. Giró la cabeza, y cuando vio a Brith, su corazón dio un vuelco.
Esteban, que todavía estaba en el escenario, miró a Brith con incredulidad, pero no retrocedió. En cambio, se acercó y tomó la otra mano de Brihana, creando una tensión palpable en el ambiente.
El baile continuó, pero a