El salón estaba lleno de luces cálidas y risas que flotaban en el aire, pero para Brith Cartier, todo parecía un ruido distante. Su atención estaba completamente fija en Brihana. Ella se movía entre los grupos de hombres que competían por su atención, con una gracia y elegancia que lo dejaban sin aliento. Parecía flotar en lugar de caminar, como si el suelo mismo se inclinara ante ella. Su vestido negro, ajustado y con un corte que dejaba entrever su pierna al caminar, era una declaración de po