48. SOLO UNA PIZZA
El hotel es deslumbrante, más lujoso de lo que jamás habría imaginado. Tiene todo: piscina, sauna, un restaurante gourmet, bar... incluso me parece que hay un centro comercial. Muerdo mi labio inferior, tratando de contener una exclamación de asombro al abrir la puerta de mi habitación. ¿Es en serio? Este lugar es más grande que mi apartamento.
La tentación es demasiado fuerte, y sin pensarlo dos veces, me dejo caer sobre la cama. El colchón me recibe con una suavidad tan indescriptible que me