25. CERRANDO CICLO CON EKATERINA
Es evidente el esmero que ha puesto en su arreglo hoy; luce despampanante con ese vestido negro que se ajusta a sus curvas como si estuviera hecho a medida. Debería sentir el deseo de demostrarle a ese cuerpo lo que el mío puede hacerle sentir de nuevo, pero no, el fuego se ha extinguido.
Cierro la puerta y ella me mira con evidente deseo. Se sienta al borde de la cama y cruza las piernas de forma sugestiva.
—Parece que hoy quieres jugar a los roles —desliza un dedo por sus labios y lo va bajan