La voz de Altezza la hizo sobresaltarse. Ella alzó la cabeza de golpe, y sus miradas se cruzaron apenas por un instante… antes de que Adaline volviera a bajarla, presa del nerviosismo.
Altezza tuvo que contener la risa.
Con ese cuerpo pequeño, el maquillaje casi inexistente y esa expresión asustada… parecía una estudiante atrapada haciendo algo indebido, temiendo el castigo de su profesor.
Por un momento, se sintió… demasiado mayor.
Aunque, en realidad, no era ninguna exageración. Le llevaba má