—A nivel personal, me gustaría ayudarla —admitió Jessica—. Si la garantía cubriera el monto que necesita, podría considerarlo como si estuviera comprando la casa de Adaline a precio de mercado. Pero no dispongo de tanto dinero en efectivo. No soy tan rica.
—Y desde el punto de vista de la empresa, tampoco puedo aprobar una cantidad como la que ella solicita. Debo considerar los riesgos. Aunque hasta ahora he considerado a Adaline una buena chica, no sabemos qué podría pasar en el futuro.
Jessic