Emprenden el camino de regreso al castillo y en cuestión de minutos llegan a la entrada. Se encaminan hacia la habitación de la joven.
—¿Te sientes bien? Levanta la mirada... —Dean le acaricia los hombros, ante esto ella tiembla
—Gracias por ir a buscarme. Discúlpame por haber... Es que no sé qué es lo que me ocurre, es como si estuviera sonámbula. Me pasa muy seguido esta misma situación. Siempre amanezco desnuda y agotada en mi habitación...
Ambos toman asiento sobre la cama.
—Hey, pequeña