Mundo ficciónIniciar sesiónNo me di cuenta de en qué momento me quedé dormida. No paramos de hacer el amor hasta que nuestros cuerpos no respondieron más y caímos rendidos.
Desperté sobre el pecho de Dante, él estaba profundamente dormido y aun así, rodeaba de manera fuerte mi cuerpo con sus brazos. Me detuve a observar su rostro que, aunque apacible, irradiaba fuerza. La línea de su mandíbula, su nariz puntiaguda, los pómulos bi







