La tarde caía, llevaba todo el día deambulando por ahí, matando el tiempo, hasta que Dante regresara… si es que lo hacía.
Seguramente tras reconciliarse con Ciara ni se acordaría de mí, lo más seguro era que estuvieran por ahí, juntos, disfrutando de su reconciliación… pensar en eso me causaba un malestar casi insoportable.
Después de comprar un par de atuendos en la tienda del hotel, me cambié y salí a caminar por la playa. El mar me encantaba, aunque siempre me causaba nostalgia, su inmensida