44. ERIK EL TORPE
—Mamá, necesito tu ayuda —la voz al otro lado del teléfono sonaba vacía, triste y rota.
—Erik, ¿estás bien?
—No —el labio de Erik temblaba, tenía el corazón y la vida hecha pedazos, no sabía que estaba pasando, y nunca antes había sentido un dolor igual.
—¿Qué sucede hijo?
Kelly su madre, que siempre estaba preparada para lo peor, sabía que había algo diferente en su hijo, ella nunca fue una mujer que lo controlara a pesar de las incontables fallas que tenía el muchacho, pero se había dado