20. SOLO UNA ASISTENTE
Cuando la puerta del apartamento sonó, indicando que Mathew había salido del todo, Alicia se rompió en llanto y se desmorono en el piso, se abrazo a las piernas y cuando escucho el sonar del auto que acelero por la calle, dio un grito desgarrado lleno de rabia y dolor.
Se había ilusionado cuando sabía que no debía hacerlo, se sintió tonta, sabía que aquello era solo una ilusión, pero los detalles de Mathew durante todo ese tiempo la llevaron a una nebulosa.
Luego de dos días de ausencia en las