Dos bebés en el vientre.
Con la maravillosa noticia en la cabeza, el Jeque volvió a la habitación de su esposa.
La encontró mirando por la ventana desde su cama. Ella apenas lo vió venir se mostró un poco ansiosa.
— Alejandro, volviste ya, dime, ¿Qué te dijo el médico? Dios, espero que además de que me mandaste a este mundo siendo estéril, todavía me mandes una enfermedad mortal.
— Montserrat, no se cómo decirte esto... Solo que antes de hablar quiero hacerte una pregunta.
— Dime, ¿Qué quieres saber?
— De