El italiano, se quedó sin palabras por unos momentos, por supuesto que no estaba enterado de quién era la esposa secuestrada, eso complicaba todas las cosas, no solamente tenía a la mafia mexicana y la mafia Griega, si no que también se habían sumado a la magia rusa, eso les hacen a prácticamente imposible salir ilesos de la situación
— ¿Qué estás diciendo? ¡eso no puede ser verdad, no puedes ser tu la reina roja!
— Oh, si que lo soy, mira te muestro, llevo aquí en la espalda el tatuaje