El mafioso mexicano reconoció la voz de su rival de inmediato, le extrañó muchísimo que le estuviese llamando por teléfono, esa era la última llamada que esperaba en su vida
— ¿Qué quieres, Madrigal? apenas puedo creer que tengas la poca vergüenza de llamarme — El hombre se encontraba en el despacho con los demás mafiosos, todos guardaron silencio al escuchar el nombre de la persona que llamó
— Llamo para decirte que no tengo nada que ver con el secuestro de Evelyn Ferreti, no voy a pone