Al señor Madrigal, se le fué el color del rostro, conocía a Alejandra, y la relación que tenía con su hijo, sabía que era una buena chica, también sabía que su hijo la quería muchísimo, siempre la cuidaba y solía salir mucho con ella
— ¿cómo es que estás diciendo eso? no... no comprendo, ¿cómo es que se la llevó? ustedes han sido novios por años, todo el mundo sabe que ella está contigo — el mafioso no entendía nada, se dejó caer en su silla, pasandose una mano por el cabello
— Como lo escuchas