Mundo ficciónIniciar sesión—¡No puedes hacerme esto mamá! ¡Soy tu hija! —gritó Ofelia, pero esta vez no iba a ceder.
—Exactamente Ofelia, eres mi hija por lo tanto no vas a chantajearme con tus tonterías. Si quieres irte las puertas de mi casa están abiertas, te lo he dicho ya —dije sin inmutarme.
Ofelia se levantó con enojo del sofá donde se había sentado y salió a su habitación, yo sabía que de ah&i







