Una boda muy peculiar.
A este punto la poca paciencia del Alfa, se había acabado, y estaba a punto de dejarlo claro.
— Es mi boda, y has venido aquí a perturbarla, Parece que no aprecias en nada tu vida inmortal, voy a matarte, pero arruinaré mi traje de bodas. Y eso a decir verdad me enfada mucho.
— No le tomes importancia a este vampiro insignificante, Dante, tu eres el novio, yo puedo encargarme. — Lorenzo, habló desde su lugar.
— ¡No soy un vampiro insignificante! ¿Qué parte de que pronto seré un líder d