Un Alfa posesivo y enamorado.
El rey no permitió que su reina regresara volando, la subió a su caballo y le pidió que cargara al cachorro. No le importó que su vestido amplio le dificultará un poco la situación.
— Damiano, puedo volar para volver. Este vestido es muy voluminoso.
El Alfa tenía abrazada por la cintura a su luna, se mostraba posesivo, pero también enamorado.
— No, temo que me abandones y te vayas de mi lado. De todas las razas que la diosa de los licántropos pudo darme como luna, eligió darme a una qu