Destrozando al CEO Spencer.
El faraón abrió los ojos con una sorpresa genuina, su amada Oriana estaba esperando a su bebé, Su pecho estaba lleno de dicha y felicidad, su corazón rebosaba de amor por ella.
— Por Ra, (Dios de los egipcios) ¡Me haces tan feliz, por fin hemos sido bendecidos por los dioses y tenderemos a nuestro hijo, te amo cariño!
El fuerte egipcio cargó a su mujer y la llenó de besos. El lujoso palacio fue testigo del.alof de esos dos seres peculiares que se habían unido.
Cuando por fin la momia puso a Oriana en el piso, él ahora le dió una noticia.
— Tenemos que regresar a Rusia para que recibas todos los bienes que te corresponden de soues del divorcio con Roger Spencer, tienes que firmar personalmente.
— Oh... Ya te había dicho que no me interesa el dinero, ¿Para que ir?
— Para que le des una lección a ese patán.
En el helado país ruso, el CEO Spencer, era apenas dado de alta de un exclusivo hospital. Había estado convaleciente ahí curándose de sus múltiples heridas, había es