La lluvia continuó durante toda la madrugada.
Luna de Plata permaneció despierta incluso después de que la Asamblea terminara. Las casas seguían iluminadas, los caminos llenos de murmullos bajos, de pasos apresurados, de conversaciones interrumpidas apenas alguien más se acercaba.
La manada había cambiado en una sola noche.
Y todos lo sabían.
Amelia podía sentirlo incluso antes de salir del círculo ceremonial.
Las miradas ya no eran iguales.
Antes había duda.
Ahora había otra cosa.
Temor.
Respe