C64 -¿QUIÉN TE ENSEÑÓ ESO?
Rowan llevaba más de una hora repasando los balances de la empresa y, para concentrarse, caminaba de un lado a otro en la oficina, hasta que terminó frente a la ventana. Al mirar, sus ojos se clavaron en los jardines, donde Aidan correteaba libre.
El niño sonreía, tocaba las flores, recogía piedras, se sentaba en la hierba como si llevara años conociendo ese lugar.
Por alguna razón, había en él una paz natural que descolocaba, y más cuando cada vez que lo veía, Kion s