La impresión de saber que su otra cuñada era una sirena, les llevó algunos tragos de whisky a los hermanos menores Volkov, el beta Leonardo y el beta Danyo, se reían un poco de la situación
Esa noche, volvieron a la mansión exhaustos, en su habitación Evelyn, observaba la luna, sentada en el gran ventanal, ella deseaba estar con su Alfa, pedía que estuviera bien, por qué si el moría, ella también lo haría
Al siguiente día en el castillo Volkov, el príncipe y el segundo hermano, ya estab