El Príncipe Sebastián se sorprendió al ver que Marcus no regresó en todo el día, y ni siquiera llego a dormir, él sabía que su amigo debe estar molesto y frustrado por sentirse atraído por la supuesta prometida de su amigo.
Dos días después, Sebastián subió a su caballo antes de que el sol saliera y galopó en dirección a la cabaña del bosque estaba muy seguro de que su amigo estaría ahí y no se equivocó, solo se sorprendió al ver a Marcus totalmente ebrio, se había quedado dormido en el piso ju