Mientras tanto en esa alcoba se escuchaban gritos y gemidos, un caballero iba a todo galope hacia el palacio del Sol y una princesa lo esperaba con un sexy conjunto de lencería y un corazón lleno de amor,
Apenas el príncipe llegó, se dio una ducha rápida, para borrar de su cuerpo el olor a perfume barato y después se acostó al lado de su apasionada princesa, que se había quedado dormida esperándolo, pero el acaricio su mejilla y ella le sonrió, para después adueñarse de sus labios y su cuerpo,