Bosco dijo: —Mamba Negra.
Era la única serpiente que se le ocurría hoy que se parecía a un ocelote.
Dijo Criz: —Tienes bastante suerte entonces, al ser mordido por esta víbora africana, que está a la altura de la cobra dorada, de hecho lograste resistir hasta que el médico de cabecera vino a salvarte con el suero, pero ¿esta serpiente no está en África? ¿Cuándo llegó a Capital Imperial?
...
No necesitaba explicarlo con tanto detalle.
—Adiós, cuelgo —dijo Bosco.
—Descansa entonces, Carlos y yo te