Cecilia iba de la mano de Bosco, ambos no estaban muy lejos, y en cuanto levantó la vista, pudo ver su propia silueta en las pupilas de él.
El hombre vestía una camisa de manga larga de color claro con unos pantalones de color oscuro, y la camisa estaba empapada por la lluvia, e incluso su pelo estaba un poco mojado, pero el aura que desprendía era reservada y elegante.
Los dedos fríos de Bosco le rozaron la mano, —Ceci, desde el momento en que nos casemos, la familia Borja y yo son tu apoyo.
El