Había un silencio en el coche durante un buen rato.
Bosco inclinó la cabeza hacia ella: —Porque eres estúpida y ciega.
—Soy tan... —se rio Cecilia en voz baja—, soy tan estúpida comunicándose con un cerdo
Estaba a punto de salir del coche cuando Bosco la detuvo con su apuesto rostro sombrío.
Basile no vio nada en el coche, tocando la ventana con más impaciencia. —Cecí, ¿te pasa algo?
—¿Ceci? —se contenía la frialdad en los ojos del hombre—, ¿te llama con bastante cariño? Aún no te has divorciado