Narrado por Kyler Miller
El vívido recuerdo de las últimas veinticuatro horas se agolpaba en mi mente como una marea violenta. La imagen de Mía, con sus ojos avellana empañados en lágrimas mientras me pedía ayuda y depositaba su vida entera en mis manos durante el rito de la insulina, se entrelazaba de forma caótica con las duras palabras que mi tío me había espetado en la oficina horas atrás. Cada paso que daba hacia adelante en la ejecución de mi meticulosa estrategia, cada avance en este frío