Narrado por Mía Stiller
Me despierto algo cansada, sintiendo el peso del sueño pegado a mis párpados. Me estiro un poco entre las sábanas de la cama y, al moverme, veo a Kyler aún durmiendo plácidamente a mi lado. Tenía su espalda desnuda al descubierto, salpicada por la tenue luz que se colaba en la habitación, y una manta oscura lo cubría únicamente hasta la cadera. Sonreí de inmediato al contemplarlo en ese estado de absoluta paz; se ve tan tierno y desarmado cuando duerme, desprovisto de esa