Narrado por Mía Stiller
La noche había caído con una pesadez densa sobre la imponente estructura de Kyler, trayendo consigo una calma cargada de silencios y expectativas. Tras la abrumadora promesa de matrimonio que aún hacía eco en las paredes y la dura confesión sobre el misterioso vigilante corporativo que amenazaba nuestra burbuja, nos encontrábamos recluidos en la intimidad de su habitación. Era el momento de enfrentar la realidad más privada, humana y vulnerable de mi día a día: mi batalla