Capítulo 21: La Cuarta Ronda y el Eclipse del Tiempo
El dormitorio principal estaba envuelto en una penumbra densa, apenas rota por los destellos plateados de la luz de la luna que se filtraban a través de los amplios ventanales de cristal. La atmósfera dentro de la habitación era completamente distinta a la de cualquier otra noche; ya no existía el frío de los pasillos del hospital, ni el peso asfixiante de las exigencias del doctor Connor, ni el eco de mis propios tropiezos clínicos. Todo el universo conocido se había reducido drásticamente al e