Mundo ficciónIniciar sesiónFernando arrugó el ceño, y la observó con seriedad.
—No diga eso —expresó—, no es bueno guardar tanto resentimiento y dolor en el alma —recomendó.
—¿Para qué? —inquirió Kate y se puso de pie. —¿Cambia en algo las cosas? —indagó observando a Fernando—, no de nada sirve andar quejándose por la vida, la soledad me ayudó para aprender a ser fuerte —expresó la chica.
Fernando no intentó hacerla cambiar de opinión, no
Terribles las confesiones de Katherine, espero no hayan llorado mucho, porque sigue las de Fernando que también son fuertes. Cuénteme qué les está pareciendo el libro.







