"El que no tiene celos no está enamorado"
San Agustín
Su cuerpo era un traidor, Theresa no podía comprender ese cúmulo de sensaciones que aparecían con la sola presencia de aquel hombre. Los colores se le subieron al rostro cuando la preciosa sonrisa de Michael apareció en sus hermosos labios. Él se acercó a ella, tomó su mano y se la besó con tanta ternura que todo su interior se agitó.
— Buenos días Milady.
— Buenos días — logró decir ella en un susurro.
Él volvió a mirarla a los ojos y todo