—Eso espero, no me gusta recibir sorpresas en esta categoría.
—No te preocupes por eventuales sorpresas, eres joven y bonita, deberías aprender a disfrutar del momento. —aconsejó Antonio, con su habitual espíritu jovial y despreocupado—. Aunque con Juliet, hemos notado lo radiante y feliz que te ves durante esta semana. —Juliet asintió, estando de acuerdo—. ¿Algún prometido que ayude a sacar ese brillo en tus ojos?
—Nada de eso es real. Lo sabes, ¿No? Sin embargo... —levantó sus dedos para hace