42. La fiesta está comenzando
Malcom
Tener a la niña buena acostada en una cama con mi cuerpo cubriendo el suyo y sus piernas rodeando mi cintura es, desde hace poco, uno de mis momentos preferidos.
Sentir su figura pequeña, suave y firme ajustar a la perfección contra mi, hace que mis instintos más animales salgan a florecer. Y eso es justo lo que está sucediendo ahora.
Decir que me sorprendieron sus palabras sería quedarme corto. Escuchar de sus labios decir que quiere que le haga todo eso que se ha perdido fue como ha