43. Voy a dartelo
Malcom
La respiración de Juls se agita al escucharme, sus piernas están temblando a cada lado de mi cuerpo y puedo sentir el olor de su excitación aún a través del pantalón de chándal, y ¡Maldita sea! simplemente quiero enterrar mi cara entre sus piernas y probar todo de ella.
La niña buena no ha apartado su mirada de la mía y aunque se nota un poco nerviosa, sus ojos me dejan ver que el deseo y la excitación son mucho mayores en estos momentos.
Sin apartar mi mirada de la suya tomo en mis man