Capítulo 34.

-¿Fueron ustedes los que desaparecieron el caniche de la vecina? - Pregunté con seriedad a la mañana siguiente de nuestra pijamada improvisada.

Había sido realmente genial. Todos nos acomodamos de alguna forma frente a la esposa de Duncan y miramos películas de acción hasta la madrugada en medio de botanas y un montón de galletas que tenía que hacer de forma industrial. Los osos comían un montón.

Nuestros invitados eran baste efusivos cuando ocurrían explosiones de la nada y me divertía lanzarl
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Maria M Torrespuñetazo juguetón...que risa
Lucero Victoriajajaja Megan prefiere q le chupen asta la última gota de sangre, antes de usar su tarjeta :D
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