Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuego de acicalarse, aplicarse una gotita de perfume y acomodar su cabello, salió a la habitación, esperaba encontrar a Maurice también preparado y tal vez en la cama, pero él no estaba por allí.
—¿Maurice? –lo llamó, a medida que un mal presentimiento se apoderaba de ella. Caminó por la estancia buscándolo, pero no lo halló, y cada vez que lo llamó, sólo el silencio le contestó.







