Mundo ficciónIniciar sesión—¿David? –llamó Marissa mirándolo. Él había estado mirando por la ventana de la habitación que daba a los jardines de entrada, pero se giró a ella y sonrió—. No me digas que estás preocupado por Michaela. ¿Tengo que decirte que ella no volverá a casa esta noche? Es una adulta, por Dios… —Marissa iba a decir algo más, como que debía considerar que su hermana n







