Mundo ficciónIniciar sesiónArthur abrió la puerta, y al ver a su prima con los ojos enrojecidos, y dos bolsas negras de basura a sus pies, frunció el ceño.
—¿Qué pasó? –Abigail, incapaz todavía de hablar, simplemente se echó a sus brazos y lloró. No fue necesario decir más; Arthur comprendió lo que estaba pasando.
La condujo, a ella y a sus bolsas de basura, al interior de su sala. La sentó en el sofá y







