Mundo de ficçãoIniciar sessãoHenry aún no procesaba las palabras de su amigo, le dolía lo que había escuchado, ¿hasta donde su propia familia era capaz de hundirlo? Tragó antes de que su temblorosa mano buscara su celular en el bolsillo interior de su saco, marcó el número de Layla y avisó que no llegaría a la reunión que tenían programada para esa tarde, necesitaba calmar sus nervios antes de volver al trabajo.
—Maldita sea. —susurra en cuanto su pierna golpea el escritorio, deja ir un suspiro volviendo a sent






