Sofía quiso gritar, pero su corazón empezó a sentir una fuerte punzada, que la hizo que llevará su mano al pecho.
—¡Julia!, Mi niña —gritó Sofía con sus últimas fuerzas.
Ángel al escuchar el grito de Sofía soltó Vivían, para después salir corriendo hacia la entrada de la cocina en dónde estaba Sofía tirada en el piso.
—Sofía, Sofía —grito mientras vivían, llegando a dónde estaba Sofía.
—¡Mamita!, ¿Vivían qué sucedió? —preguntó Julia llegando a dónde Vivían trataba de mover a Sofía.
—No lo sé am