Julia abrió sus ojos como platos al ver que su amiga salió prácticamente hecha una furia, quiso salir corriendo detrás de ella, pero unas risas en la entrada de la casa llamaron su atención, no lo podía creer, ¿Acaso podría ser cierto?
—¡Mamá! —hablo Julia al ver a Sofía sonriente de la mano de Ethan, quien no dejo de sonreír también.
—¿Pero ¿cómo?, ¿Cuándo? —Julia abrazo a Sofía, con tanto cariño que Sofía dejó caer una lágrima por sus mejillas.
—Hay mi niña, pues el doctor se cansó de verme y