Era cierto Ethan estaba que se lo llevaba el mismísimo lucifer, pero después de respirar profundo y mirar hacia atrás y ver qué Vivían venía tras de el, prefirió parar y esperarla.
—¡Ethan! Vaya que si caminas rápido —hablo Vivían totalmente cansada.
—Lo siento, no quise escuchar y creo que me he comportado como un troglodita. —Ethan se inclinó un poco y dejo un beso en los labios de Vivían, quien por fin respiraba con tranquilidad.
Después de volver a casa y subir de nuevo a la habitación de S