- Me alegré cuando entré en la oficina - sonrió - Sí, por primera vez en mi vida agradecí que hubiera llegado a esa hora y me hubiera pillado... Porque sabía que sería el final de todo. Cuando me puso sobre la mesa, de... De... - empezó a tartamudear y parecía que no le iba a salir la voz.
Jorel le acarició la mejilla y dijo, llorando de desconsuelo:
- ¡No tienes que contarme los putos detalles!
- Lo necesito... Porque he estado callada toda mi vida... - tragó saliva, pareciendo querer aclarars