- Tal vez me quede... Si dices una vez más que me amas... ¡Y confiesa cómo sería si yo muriera!
- ¡No sé cómo viviría sin ti, idiota! - Le abracé con fuerza y él gimió.
- ¿Intentas matarme? - Sonrió pasándome la mano por el pelo.
- ¡Gabe, nunca volveré a dejarte, lo juro!
- Hmm... ¿Significa esto que puedo llamar a acompañantes de lujo a la casa del lago?
- ¡Por supuesto, el amor! - Le besuqueé la mejilla - ¡Mientras pueda aguantar a los chicos del sexo disco!
- ¡Qué fastidio! Pensé que podía h