No he podido sacarme de la cabeza todo lo que Wyatt me contó. Parece tan irreal, que si no lo estuviera viviendo, no creería ni una sola palabra de lo que dice. Ese cuento de los vampiros, de las almas gemelas, de la transformación e incluso de lo que está viviendo con Blake, su mujer, parece un invento sacado de la cabeza de un loco. Pero no, todo es real, así como su sufrimiento al tener a la mujer que ama lejos de sus brazos y sin saber cómo se encuentra.
Sus lágrimas llenas de impotencia lo