Justo en esos instantes Kyomi se encontraba molesta, ya que nadie le negaba nada y menos ese sujeto que tenía enfrente en esos momentos que le decía que no la dejaría ingresar al aeropuerto con “esa cosa”, en verdad que le enojaba ya que se había adelantado para ponerlo cómodo en el vuelo mientras Akira llevaba las maletas llenas de regalos que le había comprado a su novia y a los gemelos.
- Lo lamento señora, pero no puede ingresar a este establecimiento con esa cosa a menos que tenga sus pape