Por otra parte, había una pelinegra que disfrutaba de una copa de vino tinto al mismo tiempo que observaba las cámaras de seguridad con diversión.
- Oh… así que a eso se refería, jeje la verdad que sean así los hace más adorables – dijo divertida Antonella, mientras se acomodaba en la silla y seguía observando – por lo visto eso de ser celosos y posesivos es de familia, jaja me pregunto si podría tentar mi suerte y molestar un poco a Akira de esa forma – hablo de forma pensativa a la vez que be