Después de eso la tarde paso muy calmada y tranquila, ya que sin guardianes que hicieran desastres no se generaba mucho papeleo… por lo que Antonella solo se encargaba de cuidar a los pequeños. De esta forma empezaron a pasar los días donde ella contaba con la compañía del rubio silencioso, como lo llamo, ya que este solo llegaba como a las 10am a la mansión para ir a donde se encontraba ella y vigilarla en silencio mientras la rubia se dedicaba a jugar con los pequeños.
- Sabes, me siento como